jueves, 3 de octubre de 2013

Corazón de tinta


Oscura sangre recorre este corazón, a veces tan espesa clamando por salir y a veces tan diluida que no se distingue en el negro de mis ojos, letras sin nacer, caricias inspiradas en la voz, esperan el momento cuando la pluma atraviese la piel liberando el caudal de emociones, colmando el depósito para que los dedos guíen los trazos de dolor y alegrías expresadas en simples líneas negras, mientras sangran ideas de la herida  abierta, un "te amo" despreciado, muchos puntos finales perdidos, pero la herida no es mortal ni siquiera merece la pena ocuparse de ella, la pluma es el instrumento gentil que extrae demencias y si se añejaran mucho se convierten en vulgar locura.

Se siente en los latidos el pesar y recorrer dificultoso cuando no se tiene fuerza para bombear o amor como solvente, sí amor como solvente, hermoso elixir que se deja reposar sobre las manchas de tinta y sobre borrones en papel, que logra desaparecer viejas palabras escritas susurrantes en los oídos, que limpia palabras tachadas, historias enteras desaparecen ante su poder, siendo necesarios en ocasiones bidones enteros para borrar un nombre.

Y no es difícil suponer que sin amor la tinta deja de fluir, se vuele dura infartando el músculo que la hace moverse, obligando detener los latidos para no sentir el dolor de las palabras que se cuartean al intentar sacarlas, suplicando verlas fluir de nuevo recorrer el papel como caricias sobre tersa piel, dibujando deseos y pasión de este corazón de tinta que alguna vez sintió.