viernes, 17 de diciembre de 2010

Cuando muera......


No quiero ser el susurro de un recuerdo que se pierde por que el viento lo disipa, No quiero ser nombrado como si jamás se me hubiera conocido por nada, Que no me recuerden por mi apariencia si no por el estruendo que cause mi recuerdo, Trascender en los límites que tengo, arrancarme hasta el último aliento antes de vencerme, Que cada batalla que libre se escriba con acero en la piel de los enemigos que he de vencer, Y la lluvia serene el ímpetu de mis hijos al escuchar mi nombre aunque ya no esté en este mundo, En el cielo esperare las miradas y la nostalgia por tenerme a lado de aquel amor, por quien mi vida caerá en sus manos, mi último aliento entibiara el aire que respire y mi último palpitar con sangre por el cuerpo entibe al final sus manos. He peleado muchas batallas y las he perdido casi todas, pero cada una de ellas me hizo fuerte, cada una me dejo cicatrices que endurecieron mi piel, cada derrota me preparo para un sinfín de triunfos que espera mi campaña, pues pisoteare el orgullo de mis enemigos pero jamás desolare los corazones de quienes tengan el valor de enfrentarme.

martes, 7 de diciembre de 2010

Un poema para nadie.

Tengo la sensibilidad de describir que tan bello es vivir,
Ya puedo oler una flor sin derramar una lágrima sobre ella,
Tengo las manos tibias y fuertes para tomar de la mano,
La sangre me corre por las venas hirviendo cada rincón de mi ser,
Disfruto un día frio que me queme la piel del rostro,
Busco aventuras e historias que contarles a mis nietos,
Sonrió al mirar un bebe pequeño con el sueño de sostener otro mío entre mis brazos,
Vuelvo a amar a la luna, la extraño cuando esos días estrellados no se presenta,
Arranco de mi garganta malos tonos con alguna canción que me gusta,
El viento ya me dibuja caricias en el rostro,
El sol me regla besos tibios en las mejillas y los labios,
Las nubes me miran con su sutil triste azul de siempre,
Y agradezco a Dios todos los días por regalarme un día,
Porque mis tristezas las he tirado en medio de aquel rio,
Y mi pena la corriente se la lleva, pues ya quiero ser feliz.
Y todo esto aun no es para nadie, pero no lo reprocho,
Y nadie ocupa un espacio que ya está lleno,
Y nadie está en ese espacio,
Y para nadie esta absurda poesía que la inspiración sin propósito me regalo.

martes, 19 de octubre de 2010

En el cielo

En el cielo se pueden mirar colores, colores tan bellos y tan distintos, con mayor variedad que sobre la tierra, con tantos matices y cambios lentos, tanto que distraemos el alma de mirarlos, observamos negros intensos que hacen perder toda esperanza, pero cuando logramos la atención necesaria miraremos pequeñas luces tintineantes que devuelven el aliento al pecho y entre más observamos más se harán presentes esas luces de colores formas y movimientos, pareciera imposible que aquella negrura pudiera albergar todo aquello que con el corazón podemos ver, pulsares de hermosos azules como el sentimiento más triste en nuestros corazones, grandes estrellas blancas que guían el rumbo de los navegantes desde siempre y cuando creemos que hemos observado todo comienza a amanecer como ese negro comienza a ceder el paso a grises y azules de distinto tono según Dios disponga el humor del cielo, amarillos, naranjas y rojos intensos como la sangre derramada sobre un blanco mármol, nubes presentes se bañan de aquellos colores, como pequeños niños jugando en el lodo sin darse cuenta de que se tiñen para dar formas y sensaciones para quien los miran, esas nubes van y vienen entre aquellas tinturas, felices de existir sin darse cuenta que están ahí para hacer sonreír a quien se atreva a mirarlas, para limpiar la basura que llena los corazones de los hombres, solo por un instante sonríen y se dan cuenta de lo insignificantes que son, pero también de que pueden ser tan grandes como su espíritu se los permita, pero Dios sin dejarnos creernos más que él, nos presenta al astro rey, la luz ilumina nuestro día, un enorme disco del más intenso blanco o amarillo o rojo, tan fuerte es su resplandor que las miradas tienen que ser dirigidas abajo, como cuando un monarca se ha presentado en la sala, pero sin ser un rey déspota, nos regala el cobijo y el calor del día, nos quita el frio de la piel y también el frio del corazón, nos alienta a levantarnos después de haber sido vapuleados de la batalla del día anterior, nos regala un nuevo comienzo, un nuevo día para quien sabe que el mundo no basta, las nubes con el cobijo de este emperador se arremolinan por doquier, creando formas figuras, jugueteando con la imaginación de los niños y de los hombres que no ha dejado de ser niños, de tantas miradas se colman de orgullo de ser tan bellas, se regodean por que el viento las acaricia para llevarlas y traerlas a placer, de tanto orgullo el viento encoleriza y las desmenuza para que no vuelvan a ser tan vanidosas y orgullosas de sí mismas, cuando todo aquel ajetreo matutino termina pareciera que en el cielo ya no ocurre nada, pero si observas bien el azul que se presenta, es el azul que hipnotiza a las mentes que desean perderse en lo profundo de aquel cielo, logrando que el tiempo transcurra como un suspiro, miras y miras que aquel azul no termina, pero aún no ha terminado el espectáculo, el sol comienza a ser ignorado y retirándose del lienzo donde Dios pinta a placer, se oculta de apoco para que se derrame la tintura de las venas de aquellos que murieron por un amor que no pudo llegar a ser, los últimos hilos de nubes aparentan una corriente que fluye al horizonte, sangre espesa que tiñe el azul que lucha por mantenerse volviéndose negro nocturnal, hasta que el sol decide no iluminar más y la noche llega de nuevo, pero ahora se muestra la más hermosa y sensual protagonista de este espectáculo que en ningún otro mundo se presenta tal cual lo hace aquí en esta tierra, esta noche pálida sin maquillaje, pues cuando le apetece le encanta teñirse de azul, naranja, rojo o de cualquier color, de líneas perfectas, se mueve como una seductora lento pero segura, nunca deja de mirarte, te embruja hasta que pierdes la razón, te atrapa para jamás dejarte ir, te acaricia el alma para que jamás la olvides, te regala deseos y no los cumple, te agradece la ofrenda de sangre que le haces, pero no le importa de quien viene, tan vanidosa es que se deja rodear por un halo de resplandor y cuando más enamorado estas de ella, te deja ahí como un tonto esperándola que se presente de nuevo.
SN: 8r1531d4

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Lluvia

Tardes lluviosas que evocan al sentimentalismo, vientos que mueven lo que creías firme, agua que cae para enfriarte el alma, relámpagos y truenos que permiten que tu alma tiemble al verlos o escucharlos, sombras que no desaparecen la luz, pero si limitan la visión de los sueños, te animas a salir por la puerta y te detienes a un paso de aquella tormenta, sin embargo una gota toca tus labios, una gota de agua fresca que calma la sed que te aqueja, te das cuenta que todo aquel cumulo de desorden y destrucción da paso a una de las cosas más hermosas que el hombre tuvo la fortuna de conocer, das un paso adelante saliendo de tu refugio y de inmediato sientes como miles de pequeñas gotas de agua van mojando tus ropas, humedecen tu cabello hasta empaparlo, pones tu rostro contra el cielo mientras tus ojos están cerrados, el cielo envía caricias que ninguna mano podrá hacerte jamás, te llenas de frio tu boca jamás estuvo más saciada y húmeda, extiendes los brazos con las palmas de las manos abiertas mientras sigues andando, sientes como esas gotas de poco en poco se reúnen en tus manos como ellas no permiten perderse y se reúnen con mas compañeras para darte un sorbo sin siquiera haberlo pedido, el viento celoso de que seas tocado por todas aquellas gotas sopla fuerte para quitarlas de tu cuerpo, frustrado por ver como su fuerza solo hace que las gotas te toquen aun mas, sopla mas enfurecido que nunca para llevarse a las madres de las gotas, abres tus ojos y miras como las nubes corren en la dirección que el viento ordena, al ver el viento que ya no hay rivales que tengan tu atención, te regala una corriente lenta fría y especial para ti, te hela los huesos pero siente como acaricia tu cuerpo sientes como tu rostro comienza secarse y como el agua que queda en tu cabello forma gotas para seguir con la encomienda de darte de beber. Termino de llover y tu ahora estas mojado, pero más cerca de tu alma y de Dios.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Una historia

Me contaron una historia, una historia de vida y de cierta aventura y tristeza, me fue contada junto una hoguera donde los hombres se sinceran y el espíritu se encuentra con la conciencia.
Esta historia comienza en un gran bosque en el norte, muy cerca de las tierras siempre heladas, donde los inviernos son largos y los veranos cortos, ubicado muy cerca de un claro entre el bosque donde los encinos y pinos se entraman para casi no permitir el paso del sol hasta el suelo. Dentro de una pequeña caverna situada al este del claro, donde por las mañanas el sol bañaba lentamente la caverna para despertar a sus ocupantes, el primero en salir era mi amigo, vigilante de que no hubiera peligros, observando el claro en busca de amenazas o alguna caza de oportunidad, este día parecía una mañana tranquila así que adelanto su paso para estirar los músculos y llegar a una saliente pronunciada en las rocas altas donde podía dominar todo el valle y observar parte del bosque con gran detalle, se sentó cerca de la orilla para vigilar por algunos minutos antes de comenzar el rastreo de la caza, mientras miraba el bosque su compañera, una hembra alfa con un hermoso pelaje color gris se acerco a su lado para mirar también ese hermoso valle, parecía que contemplaran la hermosura de aquel paramo alejado de la mano del hombre, cuando en realidad buscaban una presa para cazar pues el invierno se extendió por algunas semanas más de lo usual y las presas escaseaban, en momentos ambos ubicaron un pequeño siervo que se encontraba a distancia, de otro lado del claro muy expuesto en el, sin perder tiempo ambos de forma sincronizada comenzaron a rodear el claro por una orilla para no ser descubiertos, la hembra se separo hacia el bosque para cortar la huida de la presa en un ejemplo de trabajo en equipo practicado por mucho tiempo, mientras nuestro amigo apretó el paso a un trote ya de caza y comenzándose a exponer en el claro el siervo aun no noto la presencia de los depredadores hasta que nuestro lobo estuvo a 30 metros de distancia y a toda velocidad, el siervo por instinto corrió hacia el bosque donde una emboscada ya le esperaba, al adentrase entre el bosque fue más difícil para nuestro amigo seguirle el paso pues su tamaño y corpulencia no le permitían hacer las maniobras que el siervo hacia para evadirlo, sin embargo siempre se mantuvo detrás, en la frenética carrera nuestro lobo vio que la hembra se acercaba con mejor oportunidad por su costado derecho a mejor paso y con mas habilidad para desplazarse entre los árboles, notando esto nuestro amigo comenzó a tenderse hacia la izquierda del animal para cerrar su camino y dar espacio a su compañera, en segundos termino todo, el ciclo de la vida se mantenía firme para todos, ambos con la presa muerta a sus pies y recuperando el aliento se miraban con ojos de complicidad, mostrando felicidad pues la caza este día corrió con suerte. Se alimentaron lo más pronto que pudieron pues se encontraban a orillas de su territorio y el olor a sangre recién derramada atraía muchos competidores por alimentarse, la hembra tomo un trozo de carne en su hocico y comenzaron el regreso a la guarida, al llegar en la entrada se encontraban dos pequeños cachorros, uno de cada color de los padres, de la misma camada, ambos ya comenzaban a comer carne así que en pocos meses podrían unirse a la cacería por presas de mayor tamaño, sentado a un costado de su guarida nuestro amigo contemplaba serenamente los juegos de sus cachorros con mirada siempre vigilante, su compañera un poco más hacia abajo contemplaba el claro también siempre expectante de cualquier anomalía, simple si pero su vida tenía mucho más sentido que la mayoría de los hombres, pues mantenían el ciclo de la vida en movimiento, esta pequeña familia pertenecía a una manada de mayor tamaño contando al menos 10 miembros adultos mas, por las noches la saliente de rocas fungía como punto de reunión para la manada, ya que por la noche la caza se organizaba con todos, nuestro macho dirigía este grupo, 4 hembras y 6 machos que ninguno podría superar en fuerza o destreza al líder, esa noche era una noche nublada sin estrellas en el cielo ni una luna, era una noche perfecta para la caza, los cachorros fueron llevados por la madre a la guarida, el grupo de 12 lobos se dirigió hacia el sur bajando por la ladera de la montaña, donde se sabía las presas eran más abundantes, anduvieron por varias horas con el mismo rumbo en una formación dispersa por entre el bosque hasta que se encontraron con un llano que se extendía muy ampliamente en todas direcciones, al líder este llano lo había visto pero su extensión había crecido más de lo que recordaba, la línea de caza se mantuvo dentro del bosque, nuestro líder miro detenidamente que a poca distancia se encontraba una edificación que expiraba humo por uno de sus orificios, recordaba estas edificaciones en sus viajes que realizo cuando era un joven y recuerda que encontró un amigo dentro de ella, así que no temió a este obstáculo en su caza, en el llano una estructura de maderos rodeaba un grupo de animales que no conocía eran grandes no tanto como los alces que su grupo ya había logrado abatir y mejor aun no tenían astas, aunque algo en su instinto le decía que no debía iniciar la caza esa noche, pero también su manada necesitaba alimentarse, no tenia opción, nuestro líder selecciono una presa que se notaba más débil que el resto. Cuando el líder inicio el acercamiento el resto de inmediato comenzó con su tarea cada uno, el plan era el de siempre apartar al animal elegido y cansarlo en una carrera de relevos para que al final fuera atacado por todos al mismo tiempo. Nuestro líder siempre comenzaba la carrera pues apartaba a su presa del resto, libro la cerca de madera por debajo igual que el resto, el grupo de animales comenzó a correr en grupo, cosa que se esperaba nuestro amigo, sin embargo estos animales no corrían de forma que escaparan más bien parecía que corrían en un amplio círculo, parecía que esa noche todo seria sencillo hasta que un estallido resonó en el llano, seguido de varios mas, la manada quedo quieta ante los primeros cañonazos, pero en uno de ellos lanzo un chillido de haber sido herido, noto una figura en la edificación que parecía gritar algo, los disparos venían de ahí, en solo segundos escucho muchos más de esos cañonazos, 4 de su manada cayeron, heridos o muertos, no tuvo mayor opción que dirigir el escape al bosque, todo esto solo en segundos y aun en el escape cayo un miembro más, el grupo corrió disperso hasta la saliente de rocas. Durante lo que quedo de la noche esperaron en vano al resto, solo 6 regresaron, algo que lo tenía desolado y vigilando aun el bosque es que su compañera no regresaba, sabia en su corazón que no regresaría pero se mantenía con la esperanza vigilante, el resto de la manada cabizbaja se retiro a sus guaridas, los cachorros se acercaron durante la mañana a la saliente, el padre con ojos de dolor, vio a sus cachorros, sabía que sin su compañera sería difícil criarlos, además la hembra que reclamara el puesto de alfa podría matarlos. …………………..

Decido se dirigió hacia un miembro de la manada para que vigilara a los cachorros, emprendió camino de nuevo hacia la llanura, a un paso medio para hacer mejor tiempo, cuando estuvo a orillas del bosque, observó detenidamente la cerca aun sobre la arena se veían las manchas de sangre, a poca distancia de la cabaña la escena que sus ojos vieron fue peor aun pues apilados uno sobre otro estaban sus compañeros, sin embargo a su compañera no la vio, sin darse cuenta fue acercándose a la cerca donde se encontraba expuesto, comenzó a caminar por la orilla de la propiedad, hasta estar a pocos metros de la pila de cadáveres, olfateo lo mejor que pudo para reconocer a los integrantes uno a uno pero en ninguno encontró a su hembra y conocía perfectamente su aroma, escucho algunas voces de otro lado de la edificación sabia que eran humanos así que corrió a ocultarse de nuevo en el bosque, un par de hombres salieron de la cabaña, uno alcanzo a ver el polvo levantado por nuestro amigo en su huida, fijo la mirada al bosque sin poder divisar que había causado eso, el segundo hombre llevaba en brazos a la compañera de nuestro amigo, inerte parecía muerta, la llevaron hasta una vieja pick up y la colocaron detrás, subieron a ella y tomaron el camino que llevaba hacia el este, a nuestro amigo le pareció extraño así que intento seguirlos, pero el paso de aquel vehículo era constante y rápido, sin embargo corrió sin detenerse tal como si su vida dependiera de ello, pero al cabo de varios minutos su cuerpo no pudo dar más, en la mente tuvo la disyuntiva de volver con sus cachorros o de seguir el camino en busca de su amada, según las probabilidades que tendrá de recuperar a su compañera, decidió volver al claro en el bosque, cuando llego le pareció más vacio que de costumbre, entro a la caverna y no encontró a sus cachorros, desesperado salió buscando su rastro, cuando lo encontró y lo siguió por algunos kilómetros, entendió que toda la manada se movilizaba a nuevos territorios hacia el norte, también noto que rastro de sus cachorros seguía con la manada y que al parecer habían sido aceptados, tal vez por su edad.
Solo, sin manada, sin compañera y sin cachorros, decidió volver a buscar a su compañera y emprendió el camino de vuelta a la cabaña y de nuevo hacia el camino, camino durante días por el camino mientras intentaba seguir distinguiendo el rastro de aquel vehículo, pero llego el momento que ya no pudo distinguirlo y así comenzó la búsqueda que tal vez no termine, por ahora la noche que me conto esta historia aun tenía la esperanza de encontrarla aunque ya pasaron muchas lunas de haber tomado el camino para encontrarla.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Ojos

Ojos hermosos conocí, en ojos hermosos me perdí
En esos ojos hermosos me vi y me condene
Por unos ojos hermosos me dedique a volverme loco
Los mire por horas, me los ocultaron unos parpados por dormir
En su color imagine historias completas
Con su forma idee grandes proyectos para asombrar al mundo
Su expresión me embrujo en un encanto que no se puede deshacer
Extremos sentimientos me han mostrado
Desde el odio hasta el amor mas incondicional que jamás conocí
Unos ojos que me dieron ilusiones y también me las quitaron
Me hicieron viajar por los más bellos sueños
También me hicieron realidad las más horrorosas pesadillas
Esos mismos ojos cambiaron su mirar de un momento a otro
Pues después de dar la vida nunca miraron igual
Hice llorar a esos ojos, también le di grandes alegrías
Tantas que pequeñas arruguitas se formaron de tanto reír
Obtuvieron de mi lo que quisieron pues con un pestañeo
Fui capaz de dejar todo y dar todo hasta que no me quedo nada
Procure mantenerlos felices porque me llenaban de felicidad
No me di cuentan cuando lloraban y ahora ya no los tengo
Lloraron tanto que ya no pudieron mostrar felicidad
Recuerdo esos pequeños hermosos ojos color ámbar
Recuerdo que me miraron con amor
Hoy esos ojos ya no están.

lunes, 9 de agosto de 2010

Olvidar


Como puedo lograr olvidar la mitad de mi vida, como hacer para olvidar todos los buenos momentos que pasamos juntos, te imagino todo el tiempo, te pienso a cada segundo, quiero correr a buscarte y decirte que te amo y que todo esto es un mal sueño, pero despierto de letargo dándome cuenta que no es así que estamos lejos y que no hay marcha atrás.
Como olvidar las cosas buenas que la vida nos ofreció, he intentado no pensar y entre mas lo intento más te recuerdo y más me duele estar lejos de la vida que tenia junto a ti,
Creo que olvidar es como perder una parte de tu alma, que tiene el color, el olor, la forma y la sensación de esa persona y esos momentos, imagina por un momento arrancarte una parte de ti, lo difícil que es y que esa parte de ti no volverá a crecer, ni tampoco dejara de sangrar, olvidar no es posible si antes no has curado el corazón, si antes no has despejado tu mente.
Olvidar que conjugaste el verbo amar a su máxima expresión, que amaste tanto para perdonar y olvidar, no es un acuerdo que tenga que firmase pero es un pacto que la vida te cobra todo el tiempo.
Olvidar no es imposible, lo imposible es que el mundo también olvide y se detengan las preguntas de todos, las mismas preguntas que me hago todo el tiempo, donde estas, en que gastaras tu vida, porque te fuiste y que todas ellas no tienen respuesta, ni siquiera esa que te preguntas tu también, ¿ya te olvide? No sé, no sé si ya te deje de amar, no sé si ya estoy listo para dejarte ir.
Olvidar se convierte en todo un método para mentirse a uno mismo, mentir que no se fue feliz, mentir que no había solución, mentir que otra persona podrá hacerte olvidar.
Olvidar no es permitirte otra oportunidad con alguien más, porque no olvidas, solo te llenas de más recuerdos que tal vez al final también tendrás que olvidar volviéndose un trazo sobre el papel intentando cubrir el anterior hasta que llenas tu cuaderno de rallones y solo tienes confusión.
No existe un método para olvidar, no hay un libro que te diga cómo hacerlo, creo que lo que puedes hacer es ordenar todos los recuerdos en una caja y acomodarla en el ático de tu memoria detrás de las cajas del llanto y detrás de las cajas de las perdidas, para que en tardes de melancolía puedas recurrir a ella, para que noches de soledad te acompañe en un sueño para calmar las ansias de amar.
Me pregunto todo el tiempo si te podre olvidar y me lo propongo todos los días, pero ese afán de olvidar algo hace que lo recuerde más.

jueves, 5 de agosto de 2010

Ocenano

Aun no estoy cerca y ya escucho el vaivén de las olas, ni siquiera lo veo y mis ansias de saludarlo son como las de un enamorado que no ve la hora para estar con su amada.
El clima ya es como el de una habitación donde la pasión ha sido desatada tibio, salado y húmedo, con vejo de sosiego después de la fatiga.
El camino se va desviando paralelamente del sonido, sigo adelante mientras el camino va acercándose a la brisa del océano miro a mi izquierda para contemplar el follaje de los árboles tropicales y en un pequeño claro… ahí esta con toda su magnificencia divina, con todo su poderío contra la tierra, con la inmensidad de los amorosos en sus sentimientos.

Encuentro un sendero que me acerca a el, recorro el ultimo tramo a pie pues el auto puede atascarse, me quito los zapatos para sentir la arena en los pies, al estar a la orilla el agua puede acariciarme, me invita a amarla y hacerla mía, tomo mi tiempo para contemplar la marea, parece que el mar hace el amor con la tierra a veces arremete con fuerza una ola y en tiempos lo hace suave y en cada ola la tierra cede un poco de arena y el mar la devuelve como un beso de amantes.

Me despojo de mis ropas y comienzo a caminar hacia la inmensidad cuando las olas sienten mi presencia he intentan arrastrarme a la orilla como si fuera un intruso que las molestase en su ritual de amor.

Comienzo a nadar librando una dura batalla parece que el oleaje aumenta para que desista en mi intento por entrar en el, mi respiración se agita, quiero conocer de que soy capaz no me detendré hasta que mi corazón deje de latir, a cada brazada me alejo de la orilla, el sol parece un espectador de la batalla, riendo como si mirase 2 gladiadores en un coliseo luchando a muerte.

Ya no puedo mas, mis músculos dan lo que queda de si, un veo la orilla y siento que desfallezco y como si dios me llamase mi cuerpo se detiene y se relaja, comienzo a flotar a merced de la corriente y esta como si fuera una triunfadora honesta me va arrastrando de nuevo a la orilla al cabo de algunos minutos siento la arena mojada sobre mi cabeza y entre las olas y la arena me empujan tierra adentro como un hombre herido en batalla, me levanto con una sonrisa en el rostro aun después de haber perdido una batalla, pues me doy cuenta de que solo soy un hombre jugando en el jardín de Dios .

viernes, 30 de julio de 2010

La Flor de Samantha


Hace muchas eras existió un hombre mortal llamado Ian, que vivía de su trabajo diario, que labraba la tierra, mantenía un huerto y criaba animales para alimentarse, en su pasado fue un hombre de armas y de alto rango pero el tiempo lo alejo de las batallas y lo llevo a estar solo para lavar la sangre de sus manos.


Sus días pasaban contemplando el azul del cielo, el brillo de las estrellas, el pálido azul de la luna, algunas noches lo acompañaba un lobo blanco, fuerte de gran tamaño, que se acercaba a una hoguera para calentarse y parecía que conversaran y se acompañaran en su soledad.


Una mañana mientras sacaba agua de su pozo escucho un grupo de caballos que se acercaban desde el norte por el sendero junto a su casa, parecía una caravana de viaje. Ya que se acercaron lo suficiente pudo notar al frente una guardia de soldados, reconocía sus heraldos venían de un reino que sufría una guerra, pasaban los caballos con caballeros sobre ellos al parecer de alto rango, entre aquella fila doble de viaje se veía un caballo blanco solo sin nadie a lado sobre el una joven, como el paso de la caravana era lento pudo observar que esta joven iba ataviada de preciosas telas y un manto del azul del cielo sobre su cabeza que enmarcaba su rostro y en su rostro los ojos mas bellos que jamás habría ni siquiera soñado con ver, de un color ámbar que ninguna mujer hubiese podido igualar su nariz pequeña y delicada daban pie a los labios mas suaves y tersos que haya visto, rosados como el petalo de una rosa palida, en su pecho vio un dije, este dije no era cualquiera el lo había visto antes, era “la estrella del atardecer” así lo llamaban pues mientras viviera su dueña tendría un brillo especial.


El lo conoció cuando el rey que lo comandaba se caso con una princesa que lo portaba, este dije solo lo llevan mujeres de una familia real del norte, donde los helados glaciares perpetuos de las montañas crearon un cristal precioso de una transparencia especial y que podían brillar por si solos únicamente cuando encontraban a su dueña, enanos orfebres trabajaron los dijes con inspiración distinta para cada uno.


Cuando estuvieron frente a frente su corazón comenzó a latir con una fuerza descomunal, hasta sus brazos mostraban cada palpitación sostuvo la mirada en sus ojos y ella lo miro por un instante girando lenta mente su cabeza mientras avanzaba por el camino, para volver la mirada al frente y mientras volvía su cabeza al frente le arranco el alma al joven Ian y se la llevo en su mirada pues el había quedado enamorado de ella, al sentir esto el joven sintió de nuevo el desasosiego y la desesperación, el cubo resbalo de sus manos derramando el agua, corrió acercandose a un escudero que iba a pie, le pregunto a donde se dirigían el contesto que a la playa donde estaba el faro del fin del mundo al castillo del rey Sellion que se ofreció a proteger a la familia real.


Pasaron los días y el hombre no se mejoraba hubo días que ni siquiera salio de su cama una noche escucho rasguños fuertes en la puerta se levanto para averiguar que pasaba y al abrir la puerta ahí estaba el lobo blanco que vio la tristeza y la desesperación en sus ojos, pareciera que el lobo recordó algo y de inmediato hizo movimientos para que lo siguiera, iba hacia el camino y volteaba a ver al hombre en la puerta, hasta que Ian se decidió a seguirlo, caminaron algunas horas por el camino principal pero después el lobo se desvió hacia el bosque, los sonidos le preocupaban pues el lugar es peligroso y aunque estaba acompañado también su compañía peligraba también.


Estaba amaneciendo cuando llegaron a un desfiladero donde se encontraba una cabaña pequeña con un pequeño hilo de humo en su chimenea, el lobo se acerco a hasta la puerta y miro al hombre invitándolo a tocar la puerta, Ian se acerco y toco temeroso de lo que encontraría, lentamente se abrió la puerta y un anciano saludo suavemente a Ian pero con mayor entusiasmo al lobo pues le dijo: Hola amigo mío tantos años de no verte, pesen tengo listo un poco de te y para ti amigo mío tengo una buena porción de carne, mi nombre es Antonio y creo saber por que estas aquí.


Charlaron durante horas Ian le contó de su encuentro con aquella joven y lo que le había pasado, el viejo le contó que esa joven era una princesa y que su destino estaba peligrando pues ella podía ser el botín al finalizar la guerra y que el rey Juan gran amigo de la familia se ofreció a proteger a Samantha, cuando el joven conoció su nombre de nuevo su corazón palpito con fuerza descomunal, esto lo noto el viejo Antonio y le dijo: Estas enamorado y esa es una enfermedad muy grave, puede matarte. Ian le pregunto como curarse, y el viejo contesto: ¿Estas dispuesto a pasar las mas grandes penurias talvez enfrentarte a la muerte y perder quizá la razón por tocar su corazón? El joven contesto que si que seria capaz de todo por aquella mujer, el viejo contesto: Entonces estas perdido tu única salvación será que esa mujer se enamore de ti, de no ser así con el tiempo perderás la razón. El viejo le contó una parte de la historia de los dijes del norte que no sabia, los enanos que elaboraron los dijes plantaron 1 rosal junto con pedacito del cristal uno con cada uno y estas rosas fueron hechizadas para que el hombre que pudiera reunir el dije y la rosa que correspondía al dije tendría la atención de la mujer que lleve el dije para conocerse. El problema es que estas rosas estan en la cima de la montaña mas alta de la región del norte en los mismos glaciares perpetuos donde hallaron el cristal.


El joven pensó si valdría la pena arriesgar su vida por evitar la muerte, si valdría la pena arriesgar su mente por evitar perder la razón, si estaba condenado entonces no tendría nada que perder y todo por ganar.


Ian regreso de noche a casa y el lobo aun lo seguía, parecía que bajo ninguna circunstancia lo dejaría solo, preparo su caballo, un hermoso garañon negro con una larga crin, dentro de su casa se acerco a un viejo baúl donde se encontraban sus armas, su escudo y su armadura, tenia miedo de abrir aquel baúl de sufrimiento y sangre pero decidido a encontrar su salvación estaba dispuesto a todo.


Listo y con el lobo a lado monto su caballo y comenzó su viaje justo en la dirección contraria de donde estaba la joven, tendría que alejarse para encontrar su oportunidad, tendría que arriesgarse a que terminara la guerra y la obligaran a casarse con algún aliado o enemigo de su reino.


Durante dias viajo recorriendo bosques rodeando lagos cruzando ríos hasta llegar a las faldas del montaña donde estaba la flor que el buscaba, en una pequeña planicie se libraba una batalla, la mirada de Ian se ensombreció pues era el único acceso para acender en la montaña. Temía volver a entablar combate más aun cuando no pertenecía a ningún bando, talvez podría alcanzarlo alguna flecha y morir en aquel lodo formado por la sangre y tierra del campo. Miro a su acompañante y le rogó por que lo esperara pero a cada trote que el caballo daba el lobo avanzaba con el, con mirada de complicidad comenzaron acelerar el trote, tendrían que rodear en la medida de lo posible la batalla, a su izquierda comenzó a notarse la nube de polvo de la batalla, con un corte al trote del caballo cubrió al lobo para que no fuese herido por accidente y con su escudo cubrió a su caballo ya en todo galope y lanzando algunos combatientes, la batalla se empezó a desplazar hacia ellos y como una tormenta de arena los cubrió, supo entonces que tendría que desenvainar su espada y abrirse camino por la fuerza, el lobo también comenzó a fruncir el hocico en señal de entrar en batalla, las filas se empezaron a cerrar y era muy difícil mantener el galope, comenzó a blandir su espada con destreza comenzó a romper las filas de la retaguardia y el bando contrario noto esto y comenzó la incursión al fin cruzo toda la batalla y con esta acción intervino en el curso de esta pues abrió una brecha que fue aprovechada, el fin de la batalla estaba cerca.


No fue su intención tender la balanza de un lado pero tenia un objetivo por cumplir y si era necesario mataría a ambos generales si fuese necesario, se fue alejando y disminuyo el paso, afortunadamente el lobo logro salir de aquella masacre sano y salvo, comenzaron el asenso a la montaña lentamente pudo subir una parte con su caballo pero el escarpado se intrinco mas hasta que tuvo que seguir a pie, se quito la armadura para ir ligero el lobo iba casi siempre al frente, para mostrarle el camino, mientras subía sentía la opresión del corazón mas fuerte como si le costara respirar cada vez que subiera metro a metro, cayo la noche y una tormenta de nieve azotó la montaña tuvo que detenerse en una pequeña cueva donde apenas cabían el y su fiel acompañante al cabo de unas horas la tormenta se disipo y dejo ver un hermoso cielo estrellado y con una luna impresionante, una luna tan blanca aquella noche, que parecía casi un sol, su compañero recordó las noches en manada, que aullaba a su fiel amante la luna para gritarle que la ama y que será su fiel amante hasta que muera y aúllo como jamás aúllo en su historia y este resonó por toda la montaña y la planicie, donde a lo lejos se escucharon mas aullidos acompañando el primero.


Llegada la madrugada continuaron con su búsqueda, después de notar que casi llegaba a la cima se dejo ver un pequeño claro con nieve suave y blanca, junto a una de las paredes había varios rosales de distintos tamaños y algunos marchitos ya, pero uno le llamo especialmente la atención, pues cuenta la historia que es posible equivocarse al cortar una rosa que no le pertenece y esto lo maldeciría al que se atreviera para toda la vida, un rosal con una sola rosa con el botón casi sin abrir era hermosa para el, perfecta inmaculada, tenia miedo de cortarla pues parecía que robaría la hija mas preciada de la naturaleza. Se armo de valor, corto la rosa y la coloco en un frasco de cristal para que se protegiese.


Descendió la montaña y vio el campo de batalla devastado y con una clara derrota para el ejército que estaba contra la montaña, busco rápidamente algún sobreviviente y vio a lo lejos a un soldado caminando sin rumbo, le pregunto cual había sido el resultado de esta batalla y el contesto que el reino del norte perdió en esta batalla final por un caballero sobre su corcel negro que atravesó las líneas de la retaguardia, un sudor frío recorrió su espina, el soldado siguió contándole y dijo que aquel gran ejercito se dirigía al castillo de Sellion para reclamar la mano de la princesa y así controlar el reino del norte, Ian salio a todo galope para llegar hasta el castillo cercano al faro del fin del mundo tardaría mas tiempo del que le tomo llegar a la montaña así que esta vez casi no descanso, casi no comió ni bebió agua el lobo esta exhausto pero aun así no se aparto de el. Recorrió todo el terreno desesperado por no llegar a tiempo para salvarse, tenia miedo de morir por aquella hermosa joven, pero no lo sabría si lo intentara.


Al fin llego al faro del fin del mundo donde vio que estaba el ejercito enemigo afuera pero no atacando, estaban reposando después de la marcha forzada para llegar, se fue acercando al trote para no despertar suspicacias cuando llego a la puerta principal la guardia lo detuvo y lo único que se le ocurrió decir fue “traigo la rosa desde la montaña del norte y vengo a entregársela a la princesa Samantha” como si hubiera dicho una contraseña los guardias lo escoltaron hasta la presencia de la corte real, Sellion sentado al centro, a su derecha estaba ella a la izquierda la reina.


Cuando Juan vio al hombre aquel se levanto exaltado y bufando grito: ¿Quien es este Hombre!!!!? ¿Donde esta Enrique!!!!??? ¿En verdad traes la rosa de la montaña del norte? Todo mundo se conmociono, cuando Ian mostró el frasco, la joven dirijio la mirada y sus ojos se llenaron de alegría al verlo de nuevo y aun mas con la rosa, Ian noto que ya no llevaba el dije y esto le preocupo demasiado, de la manera mas formal pidió una explicación a Juan y este le dijo que el rey vencedor vino a reclamarla pero le contamos la historia que ya seguramente sabes y fue a cortar una rosa pero no sabiamos que hará si cortara una que no corresponda, pero como pago de buena fe pidió el dije para que nadie se atreviera a ni siquiera pensar en casarse con ella. Ahora sabemos que cometerá un error.


Ian conmocionado por la noticia se hincó sobre una rodilla y juro a la princesa buscar su dije antes de que fuera tarde, el joven se le acerco y le dijo estas palabras:


“Tu eres mi estrella del atardecer

El pendiente que representa

el tesoro del amor entre las princesas

y los hombres, la estrella más bella,

luz en la noche, luz que ilumina mi camino,

luz en el crepúsculo”



Continuara…………