martes, 10 de septiembre de 2019

Esperanza...


Esperanza…

            Un día me pidieron escribir sobre la esperanza, que significa para mí, y ahí va el loco a buscar su etimología latina, esperando encontrar una respuesta lógica y de razón, encontrando un sustantivo femenino, definido como: Confianza o deseo que algo sucederá.

            No recuerdo cuando fue la ultima vez que me senté a escribir como lo hacia usualmente. No recuerdo como me conectaba a los sentimientos, no recuerdo…

            Que bohemio aquello de desear que algo suceda, esperar que suceda, ilusionarnos por esperar. En mi corazón era muy distinto el significado, le encontraba cierto misticismo a la palabra y así mismo a esperar. Sacrificio y justificar el sufrimiento, la esperanza era la ultima parte que no moría de aquel amor, soñando que todo cambiaria algún día, sin ver que solo esperaba por nada, que la esperanza era silencio. Creía que aquel que era tenaz y perseverante en su esperanza, reforzaba los ideales, los valores y promesas, suponía que mi esperanza estaba casada con mi palabra y promesa, que antes que fallarle a los demás debía fallarme a mi mismo.

            La esperanza para mi era estar y no estar, mirar y no mirar, desear que yo fuese feliz cuando pasará aquello que tenía que pasar, a no rendirme a soportar todo por la esperanza, que cada segundo de tristeza seria recompensado por mi esfuerzo y dedicación. Que mi promesa tenia que colgarse de la esperanza, no podía ser el único sosteniendo una promesa. Como aquella soga que evita que caigas al vacío mientras va deshilándose poco a poco, te aferras fuerte y confías en que no se soltará del amarre, pero se sigue rompiendo, tienes la esperanza que soportará hasta encontrar la manera de subir, pero llega el momento en que pierdes la ilusión y la desesperanza aparece y no es la soga que se rompe y caes, no. Es el momento en que sabes que pase lo que pase se va a romper, que la desesperación no tiene limite, que crece y crece como la esperanza en sentido opuesto, te consume y te vuelve loco. Cuan fácil era perder la esperanza y soltar. Caer nada más, dejar que todo pase. Porque ahí esta la esperanza correcta, todo va a pasar.

No hay comentarios: